Resumen
La Contraloría General de la República concluyó que las resoluciones exentas de las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud de las Regiones Metropolitana y de Valparaíso, que rechazaron solicitudes de certificación de destinación aduanera de un producto, se ajustaron a derecho, y ratificó la procedencia jurídica de una resolución del Instituto de Salud Pública. Lo resuelto se fundó en que las certificaciones anteriores se emitieron por un error, pues el importador no informó que el producto contenía ginkgo biloba, lo que determinó el ISP al calificarlo como fármaco y no como alimento. Además, el pronunciamiento recordó que el control farmacéutico previo correspondía al ISP, conforme a los artículos 94, 102 y 103 del Código Sanitario, vigentes a la época de los actos.