Resumen
La Contraloría General de la República conoció la reclamación de un funcionario académico de la Universidad de Chile que sostenía que una denuncia en su contra, el control de su horario, y la solicitud de fundamentar su calificación académica constituían acoso laboral. El organismo resolvió que la denuncia dio lugar a un proceso disciplinario en que no se logró acreditar la responsabilidad del funcionario, por lo que fue sobreseído, sin que ello configure acoso laboral. Respecto del control horario, constató que no se le aplicó un sistema distinto al del resto del personal, tratándose del deber de control jerárquico permanente. En cuanto a la calificación, precisó que la Comisión Superior de Calificación Académica solo pidió a la Comisión de Apelaciones fundamentar la nota otorgada, conforme al Reglamento General de Calificación Académica, lo que no constituye una nueva evaluación ni hostigamiento. Por ello, las actuaciones se ajustaron a derecho y la reclamación fue desestimada.