Resumen
La Contraloría General de la República se pronuncia sobre la solicitud de un funcionario del Ejército para calificar su afección como ocurrida en acto del servicio. Señala que dicha calificación requiere la instrucción previa de una investigación sumaria administrativa, la cual se encuentra en curso, y el pronunciamiento de la Comisión de Sanidad institucional, que debe evaluar su estado de salud. Mientras no se emita ese dictamen, resulta inoportuna cualquier solicitud de calificación. Además, recuerda que el procedimiento administrativo no puede exceder de seis meses, por lo que el Ejército debe adoptar medidas para concluir la investigación oportunamente. Respecto a las denuncias de hostigamiento laboral, indica que corresponde a la jefatura con potestad sancionatoria ponderar si configuran responsabilidad disciplinaria y, en su caso, ordenar el respectivo proceso sumarial.