Resumen
El Consejo para la Transparencia acogió un amparo presentado contra el Servicio de Salud Metropolitano Central y ordenó la entrega de copia de un sumario administrativo. Para ello aplicó el principio de divisibilidad, que permite resguardar la información cuya entrega afecte el cumplimiento de las funciones del órgano o la vida privada de quienes intervinieron, y a la vez garantizar el control social de la función pública. Antes de la entrega, el órgano deberá tarjar la identidad de denunciantes, particulares y funcionarios que declararon como testigos, correos electrónicos, conversaciones de WhatsApp, mensajes de texto, relatos de llamadas telefónicas y datos personales sensibles o de contexto. Además, deberá acreditar el cumplimiento ante el Consejo, bajo apercibimiento de sanciones para la jefatura que persista en su actitud. La resolución también encomendó proteger la identidad de la parte reclamante en las bases de datos del Consejo.