Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre el reclamo de una exfuncionaria municipal de Osorno que pretendía el pago de remuneraciones correspondientes a septiembre, octubre y noviembre de 2011. El órgano concluyó que la trabajadora registró dos ceses de funciones, pero que no puede ponerse fin más de una vez a una misma relación laboral, por lo que el primero de ellos, ocurrido el 26 de agosto de 2011 y que le permitió acceder al bono de la ley N° 20.305, fue el que efectivamente terminó el vínculo. En consecuencia, el municipio no le adeuda esas remuneraciones. Sin embargo, el dictamen reconoce que la interesada conserva el incentivo al retiro de la ley N° 20.501, porque cumplía los requisitos al presentar su renuncia y el cese anterior se produjo por un error de la municipalidad, lo que no puede perjudicarla. Se fundamenta en el criterio de que el beneficio se devenga cuando se cumplen los requisitos legales, sin que dependa del pago efectivo de la entidad empleadora.