Resumen
La Contraloría General de la República cursó la resolución N° 995, de 2012, de la Dirección del Trabajo, y rechazó el reclamo de un funcionario sancionado en un proceso disciplinario. El funcionario había asistido en representación del servicio a una audiencia judicial por reclamos de multa en reemplazo de un coordinador jurídico con feriado, reconociendo el error cometido. Alegó que la reapertura del sumario era ilegal por tratarse de un sumario afinado, pero el órgano contralor concluyó que la facultad para ordenarla corresponde a la autoridad que instruye el procedimiento y que no hay afinamiento, pues la resolución final no había sido tomada razón. Respecto de la proporcionalidad de la sanción, precisó que la ponderación de los hechos y la gravedad corresponden privativamente a la Administración activa, por lo que solo cabe objetarla ante infracciones al debido proceso, a la normativa aplicable o decisiones arbitrarias, lo que no se advirtió en el caso.