Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre un reclamo de un funcionario de un Servicio de Salud contra su calificación. Sobre el fondo de la evaluación, indicó que el control de dictámenes de este tipo se limita a posibles arbitrariedades o vicios de legalidad, y no al mérito o desempeño del personal, correspondiendo ello a las autoridades evaluadoras. Respecto de la precalificación hecha por una funcionaria a contrata que no era la jefatura directa, explicó que la glosa general N° 02 de la Partida del Ministerio de Salud de la Ley de Presupuestos 2012 (reiterada en 2013 y 2014) permite a ese personal ejercer funciones directivas asignadas o delegadas mediante resolución fundada del jefe del Servicio. Si esa habilitación existió, la funcionaria pudo evaluar al personal, pero según el Reglamento de Calificaciones debe precalificar el jefe directo, lo que no pudo determinarse con los antecedentes; el establecimiento debe verificarlo y, de ser efectiva la irregularidad, corregirla. Por último, rechazó el reclamo sobre la supuesta obligación de capacitación de la autoridad precalificadora, pues el reglamento no la contempla.