Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la presentación de un subdirector administrativo de un departamento de educación municipal, quien reclamaba que se le habían asignado nuevas funciones, que sufría un menoscabo en su posición profesional y jerárquica, y que era objeto de hostigamiento laboral. El organismo concluyó que las labores encomendadas, consistentes en elaborar informes sobre el estado de aspectos operativos, técnicos y administrativos de la dependencia, corresponden a una función de asesoría y se ajustan a derecho, por lo que no hubo menoscabo profesional. Respecto del alegado menoscabo jerárquico, desestimó la alegación porque, al no haberse designado un director del departamento, el funcionario quedó bajo dependencia directa del administrador municipal, lo que no implica una disminución de su posición. En cuanto al hostigamiento, indicó que corresponde al alcalde, conforme a la ley orgánica de municipalidades, ponderar si ordena instruir un proceso disciplinario para determinar la efectividad de los hechos denunciados.