Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la asignación de funciones directivas a una servidora a contrata de la Academia Diplomática de Chile, en el Ministerio de Relaciones Exteriores. El organismo recordó que, en 2012, la encomendación de funciones no constituyó nombramiento en un empleo público y que, al tratarse de una designación a contrata, no podía importar tareas directivas sin autorización legal, la que no existía en ese año. Desde 2013, en cambio, la glosa 03 de la Ley N° 20.641 de Presupuestos autorizó a empleados a contrata a cumplir funciones de jefatura, por lo que las actuaciones de la servidora en ese período se ajustaron a la normativa. Respecto de 2012, el dictamen dispuso que la autoridad debe ponderar la necesidad de instruir un sumario para hacer efectiva una eventual responsabilidad administrativa.