Resumen del criterio jurisprudencial
La Dirección de Obras de la Municipalidad de Santiago denunció a la propietaria de un inmueble por cambiar el destino del mismo sin permiso, aplicándole una multa de 50 UTM. La propietaria apeló, argumentando que las modificaciones eran reparaciones locativas que no requieren autorización y que contaba con permisos para taller mecánico y patente de venta de repuestos. La Corte de Apelaciones confirmó que el inmueble había sido transformado para almacenar repuestos en un área superior al 40% edificado, uso distinto al autorizado. Se estableció que no se obtuvo el permiso previo exigido por la Ley General de Urbanismo y Construcciones y la Ordenanza General. Por ello, se rechazó el recurso y se confirmó la sentencia de primera instancia.