Resumen
La Contraloría General de la República rechazó por extemporáneo un reclamo de un funcionario de un hospital público contra su calificación. El órgano constató que, aunque no hubo comunicación formal, el interesado tomó conocimiento de su evaluación al acompañar los formularios de calificación y precalificación, por lo que existió una notificación tácita. Como no dedujo el recurso de apelación previsto en la ley, el reclamo no podía impetrarse, ya que sólo procede una vez comunicada la resolución que falla dicha apelación. Asimismo, el organismo indicó que el hospital deberá, en lo sucesivo, realizar los informes de desempeño conforme al decreto N° 1.229, de 1992.