Resumen del criterio jurisprudencial
En el caso, Sergio Valenzuela Valdés demandó a Ernesto Cornejo Cáceres por indemnización de perjuicios debido al incumplimiento de un contrato de arrendamiento de predio rústico, donde el arrendador se obligó a proporcionar agua suficiente para el cultivo de maíz semillero y porotos. El demandante alegó que el demandado no suministró el agua prometida, lo que le impidió sembrar completamente y afectó la calidad de la cosecha, causándole daños. La demanda fue acogida parcialmente en primera instancia, condenando al demandado a pagar daño emergente y lucro cesante, pero no daño moral. La Corte de Apelaciones de Talca modificó los montos, reduciéndolos. El demandado interpuso recurso de casación en el fondo, argumentando errores en la interpretación de normas sobre derechos de agua y la procedencia de los daños. La Corte Suprema rechazó el recurso, sosteniendo que los hechos establecidos por los jueces del fondo son inamovibles y que las infracciones denunciadas no se cometieron. Así, se confirmó la sentencia de la Corte de Apelaciones.