Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la solicitud de una ex funcionaria de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile que pretendía percibir el bono de la ley N° 20.305, tras obtener pensión de vejez al cumplir 60 años, luego de haber gozado de una pensión por incapacidad física desde que cesó en sus servicios. El organismo concluyó que no le corresponde el beneficio. Constató que el cargo fue declarado vacante por salud no recuperable, causal distinta de las previstas por la ley para acceder al bono. Asimismo, indicó que la pensión de vejez es una mera prolongación de la pensión de invalidez, pues la ley N° 16.744 deja de financiar las prestaciones permanentes al alcanzar el enfermo profesional la edad de jubilación. Por ello, la cesación no se produjo por la causal exigida por el artículo quinto transitorio. Además, la Contraloría instruyó a la Universidad que sus consultas deben formularse por el Jefe Superior del Servicio y acompañarse de informe jurídico, requisitos no cumplidos en la presentación realizada.