Resumen
La Contraloría General de la República se abstuvo de dar curso a la resolución N° 38, de 2012, del Instituto de Neurocirugía, que aplicaba la medida disciplinaria de censura a un funcionario de esa entidad tras un sumario administrativo. El organismo fundó su decisión en que no constaba en el expediente la formulación de cargos al inculpado ni su notificación, trámites exigidos por los incisos segundo y tercero del artículo 126 de la Ley 18.834, y que el artículo 140 de la misma ley impide sancionar por hechos que no han sido materia de cargos. Además, no se certificó que el inculpado no hubiera interpuesto los recursos del artículo 141 del Estatuto Administrativo. En consecuencia, la Contraloría representó la resolución y dispuso la reapertura del proceso sumarial para cumplir con lo observado.