Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la resolución exenta N° 5788/2012 del C.A.B.L.T., que aplicaba una medida disciplinaria a una funcionaria por una infracción estatutaria cometida en septiembre de 2006. El organismo concluyó que la acción disciplinaria se encontraba prescrita: entre la conducta y la formulación del cargo transcurrieron casi cuatro años, periodo en que el plazo quedó suspendido. Luego, al haberse verificado dos calificaciones funcionarias sin sanción, el cómputo se reanudó conforme al artículo 159 de la ley N° 18.834, y al cabo de más de cuatro años el plazo se cumplió antes de notificarse el acto de término. Por ello, la Contraloría representó que se deje sin efecto la resolución sancionatoria y se dicte el acto que corresponda en derecho. Además, advirtió la excesiva demora del proceso, iniciado en 2006 y terminado en 2012, y ordenó instruir un procedimiento disciplinario para determinar eventuales responsabilidades.