Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre el reclamo de una funcionaria de un servicio de salud que impugnaba su calificación de desempeño. La interesada cuestionaba que la Junta Calificadora mantuviera las notas del precalificador, sin considerar las evaluaciones de sus informes cuatrimestrales, y que se le aplicara una menor puntuación pese a su condición de dirigente gremial. El organismo sostuvo que el precalificador justificó la disminución de puntajes por desmotivación, falta de liderazgo técnico y ausencias prolongadas, y que las evaluaciones parciales son solo un antecedente que no obliga a la Junta, la que puede asignar el puntaje que estime procedente. Sobre el fuero gremial, reconoció que la funcionaria fue elegida dirigente antes del término de su evaluación, pero concluyó que perdió esa prerrogativa al no alegarla durante el proceso calificatorio, incluso al ser notificada y al apelar. En consecuencia, rechazó las alegaciones de la recurrente.