Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre el pago de funciones que personal municipal asistente de la educación ejecutaba fuera de su jornada laboral. El organismo concluyó que los 30 minutos diarios adicionales, destinados a compensar el tiempo de colación, no constituyen horas extraordinarias por carecer de transitoriedad, al haberse vuelto habituales y prolongadas en el tiempo, aunque debe remunerarse la carga horaria total efectivamente ejecutada. Respecto de la prescripción, fijó un plazo de dos años desde que las remuneraciones se hicieron exigibles, interrumpido por reclamos personales o de asociaciones de funcionarios ante el empleador o ante el propio organismo. Precisó que esa interrupción sólo beneficia a los servidores específicamente individualizados en la presentación. En consecuencia, ordenó a la Municipalidad de Lo Barnechea pagar los estipendios reclamados dentro de los dos años anteriores a la fecha de cada requerimiento.