Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la solicitud de un exfuncionario de Carabineros de Chile que reclamaba su promoción y la instrucción de un sumario por supuestas irregularidades en la notificación de su resolución de baja dictada en 2002. El órgano concluyó que pedir la invalidación de actos administrativos es una atribución discrecional, de modo que la administración no está obligada a ejercerla. Asimismo, declaró improcedente ordenar el sumario, pues habían transcurrido los seis meses que el artículo 20 del Reglamento de Disciplina establece para castigar la falta, por lo que la sanción ya no podía aplicarse. Respecto de la promoción, señaló que el ascenso es una mera expectativa que solo se concreta mediante acto administrativo, y que no puede materializarse tras el cese del funcionario, por lo que el reclamante carece del derecho invocado.