Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre dos resoluciones exentas del Instituto Nacional del Deporte de Chile, cuestionadas por una asociación de funcionarios. La primera, de 2016, modificó una resolución anterior para delegar en el Jefe de Coordinación Nacional de Acompañamiento al Deportista la dirección y supervisión del Programa de Desarrollo Deportivo, lo que el organismo estimó ajustado a derecho, porque no altera la regulación del programa aprobada por decreto supremo en ejercicio de la potestad reglamentaria presidencial. La segunda, de 2017, aprobó un convenio marco con el Comité Olímpico de Chile y la Corporación Nacional del Deporte de Alto Rendimiento para coordinar acciones orientadas a mejores resultados de alto rendimiento, con independencia de dicho programa. Al respecto, la Contraloría reiteró los fundamentos de un dictamen previo sobre un convenio similar, por subsistir sus razones jurídicas, y concluyó que no advertía irregularidades en su aprobación. En consecuencia, declaró que ambas resoluciones se ajustan a derecho y remitió copias de antecedentes a los recurrentes.