Resumen
La Contraloría General de la República cursó la resolución Nº 266, de 2015, del Instituto Nacional del Deporte de Chile, que aplicó una sanción de censura a una funcionaria. Se discutía si la prueba era suficiente, si el instructor actuó dentro de sus facultades y si la sanción era proporcionada, alegaciones formuladas por la funcionaria y por una asociación de funcionarios. El organismo fiscalizador concluyó que el instructor tenía amplias facultades para dirigir la indagatoria, que los testimonios de funcionarios del propio instituto, contestes entre sí, constituían prueba idónea y suficiente, y que la censura guardaba correspondencia con la conducta acreditada. En consecuencia, cursó el instrumento por ajustarse a derecho y desestimó las alegaciones de los recurrentes.