Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la no renovación de una contrata en el Ejército, prorrogada durante varios años, y sobre el pago de un sobresueldo por especialidad nociva o peligrosa para la salud. El órgano concluyó que la administración debe fundar con un acto administrativo expreso la decisión de no renovar una contrata reiterada, en virtud de los principios de juridicidad, seguridad jurídica y confianza legítima. En el caso, la institución castrense comunicó mediante un acto motivado, por racionalización de recursos y restricción presupuestaria, el cese de la funcionaria para el año siguiente, por lo que ese término se ajustó a derecho. Respecto del sobresueldo, la Contraloría determinó que quienes son contratados bajo renta global única no pueden percibirlo, pues esa renta no admite beneficios económicos adicionales, criterio que reiteró su jurisprudencia previa.