Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la asignación de funciones directivas en el Instituto Nacional de Deportes de Chile. Razonó que el Director Nacional no puede, por sí solo, establecer las unidades que conforman la organización interna del servicio ni asignar funciones a su personal, por tratarse de materias reservadas a la ley; sólo puede distribuir tareas mediante la figura de la delegación, entre las plazas fijadas en su planta. Respecto de una funcionaria a contrata, el organismo concluyó que sus labores directivas sólo fueron ejecutadas de conformidad a derecho desde la resolución exenta que le asignó expresamente esas funciones, dictada conforme a la Glosa 04, letra a), de la Ley de Presupuestos para 2011. En cambio, respecto de otro profesional contratado en la misma Dirección Regional, no consta un acto administrativo habilitante para ejercer tareas de jefatura, por lo que no resulta jurídicamente procedente que las ejecute.