Resumen
La Corte Suprema de Chile conoció un recurso de casación en el fondo interpuesto por la parte demandada contra la sentencia de la Corte de Apelaciones de Rancagua que confirmó el fallo de primera instancia que acogió una demanda reivindicatoria. El demandante, J.G.L., pretendía la restitución de un retazo de terreno de 11,08 m2 ubicado en el deslinde sur de su propiedad, según informe pericial. El demandado, A.M.L., alegó que la cosa reivindicada no estaba debidamente singularizada, ya que la demanda inicial indicaba 15,1 m2 y el perito no explicó la discrepancia ni fijó deslindes precisos. La Corte Suprema consideró que el informe pericial carecía de fundamentación suficiente y era contradictorio, lo que impedía identificar con certeza el terreno reclamado. Asimismo, el recurrente sostuvo que el demandado era un mero tenedor y no poseedor inscrito, careciendo de legitimación pasiva. El tribunal concluyó que al no cumplirse el requisito de singularización de la cosa, la acción reivindicatoria debía ser rechazada. En consecuencia, revocó la sentencia de primera instancia y rechazó la demanda, sin costas por haber tenido motivo plausible para litigar.