Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la reclamación de un funcionario de la Fuerza Aérea que sostenía que su enfermedad derivaba de un accidente en acto del servicio ocurrido en 2007. El organismo recordó que el artículo 232 del Estatuto del Personal de las Fuerzas Armadas exige una investigación sumaria previa, que debe incluir informe de la Comisión de Sanidad, lo que se cumplió. Indicó que la determinación de la condición de salud corresponde a ese cuerpo colegiado por su carácter técnico, por lo que no le compete revisar los datos clínicos. Constató que la comisión, en dos oportunidades, declaró al funcionario apto y estableció que su dolencia no guarda relación con el accidente, criterio que fue considerado en el proceso sumarial. Concluyó que la investigación se ajustó a derecho, sin irregularidades.