Resumen
La Contraloría General de la República cursó la Resolución N° 899, de 2010, de Gendarmería de Chile, que aplicó una sanción administrativa a un funcionario condenado por cohecho, y reconsideró los dictámenes que habían concluido que la acción disciplinaria estaba prescrita. El órgano sostuvo que la prescripción disciplinaria se suspende con la acción penal y que, conforme a la jurisprudencia de la Corte Suprema, en un procedimiento simplificado esa suspensión opera con el requerimiento del fiscal. Como el requerimiento se formuló el 24 de octubre de 2006, la acción disciplinaria no había prescrito al dictarse la resolución, dado que el plazo solo alcanzó a cumplirse en parte y no los cinco años previstos para el delito.