Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la situación de un funcionario de Gendarmería de Chile que sirvió un cometido prolongado en un establecimiento distinto de su lugar habitual y reclamó la asignación por cambio de residencia. El organismo reconoció que, al no fijarse un límite a la duración del cometido, este pudo extenderse de forma excesiva, afectando el derecho a ejercer la función. Sin embargo, concluyó que ordenar cometidos y destinar personal es atribución privativa del jefe de servicio, por lo que no trasladar al recurrente no constituyó arbitrariedad. Respecto de la asignación por cambio de residencia, precisó que requiere una destinación efectiva, la que no existió, por lo que no procede. En cambio, reconoció el derecho a viático por pernoctar y alimentarse fuera del lugar de desempeño habitual, y ordenó a la institución estudiar la situación y pagar las sumas adeudadas, considerando el plazo de prescripción de seis meses.