Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre un recurso de un funcionario de Gendarmería de Chile que impugnó dos anotaciones de demérito incluidas en su proceso de calificaciones. El recurrente alegaba que las medidas no fueron aplicadas por su jefatura directa, que la apelación de una de ellas no fue resuelta oportunamente ni motivada, y que no se le notificó la segunda. El órgano contralor concluyó que la falta de firma de la jefatura directa en la primera medida no constituía una anomalía, pero sí que la apelación fue resuelta por quien no correspondía, infringiendo el artículo 12 del Reglamento de Calificaciones, y que la segunda anotación fue aplicada por el superior jerárquico en lugar de la jefatura directa, contraviniendo el artículo 11. Por ello, ordenó que ambas diligencias sean practicadas por la jefatura competente, con notificación en el domicilio registrado, retrotrayendo la evaluación al momento en que se produjeron las irregularidades.