Resumen
La Contraloría General de la República no tomó razón del decreto N° 25, de 2010, del Ministerio de Defensa Nacional, Subsecretaría de Marina, que otorgó a la heredera de una concesionaria fallecida una concesión marítima que había expirado. Según el dictamen, la solicitud se presentó oportunamente en noviembre de 2007, pero el decreto se dictó años después, cuando la concesión ya había vencido, y otorgó la concesión por el mismo plazo de la anterior, lo que el organismo consideró irregular conforme al artículo 17 del reglamento aplicable. El ente contralor sostuvo que la demora injustificada de la autoridad contraviene los principios de eficiencia y celeridad de las leyes N° 18.575 y N° 19.880, y ordenó que se instruya una investigación sumaria para determinar eventuales responsabilidades de los funcionarios. Con todo, indicó que nada impide otorgar la concesión a la misma persona, pero como titular de una nueva concesión y no como sucesora, caso en el que las mejoras existentes siguen siendo particulares.