Resumen
El Banco Bice interpuso una demanda contra el Banco del Estado de Chile alegando que este último incurrió en prácticas de libre competencia al discriminar arbitrariamente los precios que cobra por el servicio de recepción de transferencias electrónicas bancarias. La demanda se fundamentó en la supuesta existencia de tarifas interbancarias desproporcionadas y no recíprocas, que afectarían negativamente a los bancos que utilizan el servicio. El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia analizó la naturaleza esencial de las transferencias electrónicas y la necesidad de que las tarifas sean basadas en costos reales y no en prácticas de abuso de posición dominante. Se consideró la evolución tecnológica y el aumento del volumen de transferencias, así como la revisión técnica de las tarifas realizada en 2015. Finalmente, el tribunal emitió una serie de resoluciones que rechazaron varias excepciones y demandas relacionadas, sin pronunciarse explícitamente sobre la demanda principal de Banco Bice.