Resumen del criterio jurisprudencial
La denunciante Camila Campusano contrató al fotógrafo Ignacio Becerra para cubrir el matrimonio de su hermana, pagando $550.000 por el servicio. El trabajo fue realizado, pero el fotógrafo informó posteriormente que la memoria de la cámara se había dañado, entregando material incompleto: faltaban fotos previas, de invitados y de la ceremonia, y varias eran pantallazos del video. La denunciante interpuso denuncia por infracción a la Ley 19.496 y demanda civil por daño moral, solicitando $3.000.000. El demandado contestó que hubo una falla de la tarjeta, pero que ofreció compensaciones (cuadro extra, video extendido, fotos digitales). El tribunal consideró que existió infracción a los artículos 12 y 23 de la Ley de Protección al Consumidor y acogió parcialmente la demanda, condenando únicamente al pago de $200.000 por daño moral, sin costas. La sentencia quedó firme y se ordenó remitir copia al SERNAC.