Resumen
La Contraloría General de la República tomó razón de un decreto de la Universidad de Chile que dejó sin efecto otro decreto que había declarado vacante, por salud incompatible, la plaza de una funcionaria no académica. La declaración se fundaba en licencias médicas que habían sido consideradas de origen común, pero la Superintendencia de Seguridad Social las calificó después de origen laboral. La funcionaria pidió ser reincorporada en las mismas condiciones que tenía al momento de su cese. El órgano contralor resolvió que debía ser reincorporada en la planta, cargo y grado que ocupaba, precisando que, al tratarse de un cargo genérico del estamento administrativo, podía ser destinada a cualquier unidad, sin que deba mantener necesariamente las tareas que desempeñaba.