Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la desvinculación de un funcionario del Ejército, quien reclamó que no se acreditaron las irregularidades imputadas y que desconocía los motivos de su cese. El organismo sostuvo que la ponderación de los hechos, la gravedad de las faltas y la sanción corresponden a las jefaturas militares, sin arbitrariedad, y que el reglamento de disciplina permite imponer el retiro sin proceso sumario cuando la falta aparece claramente establecida, como ocurrió por la confesión del afectado. Asimismo, concluyó que este admitió la conducta reprochada y recurrió el castigo, por lo que no hubo indefensión. Finalmente, la Contraloría resolvió que, al cumplirse tres años desde el retiro temporal, este pasó a ser absoluto según la Ley N° 18.948, lo que impide su reincorporación, y que la desvinculación se ajustó a derecho.