Resumen
El Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago conoció la audiencia de juicio del y analizó la demanda interpuesta por J.A.A.R. contra varias empresas y una persona natural. El actor solicitó que se declarara la existencia de un solo empleador (unidad económica) y que su despido indirecto fuera calificado como justificado y nulo, con la consiguiente condena al pago de indemnizaciones y demás prestaciones. El tribunal constató que las empresas demandadas operaban bajo una misma dirección y control patrimonial, compartiendo domicilio y actividades complementarias, configurando así una unidad económica según el artículo 3° inciso cuarto del Código del Trabajo. Además, se verificaron incumplimientos graves del empleador, como la falta de pago de cotizaciones previsionales, descuentos de crédito y remuneraciones, que justifican el despido indirecto bajo los artículos 160 N°7 y 171 del mismo código. En consecuencia, se condenó solidariamente a las demandadas al pago de las indemnizaciones, cotizaciones adeudadas y costas del proceso. La sentencia quedó firme y se ordenó su ejecución, remitiendo los antecedentes al liquidador concursal correspondiente.