Resumen
La Contraloría General de la República rechazó el reclamo de un docente que solicitaba el pago de la asignación de perfeccionamiento. El recurrente alegaba la aplicación del silencio positivo, figura que permite entender aprobada una solicitud si el empleador no se pronuncia en 15 días hábiles. Sin embargo, el organismo determinó que no procedía, ya que el trabajador no acompañó los antecedentes necesarios para acreditar el cumplimiento de todos los requisitos, específicamente el número de inscripción del curso en el registro del CPEIP. Además, se señaló que la Contraloría no es competente para pronunciarse sobre el reconocimiento de programas de perfeccionamiento, correspondiendo ello al empleador y, en caso de rechazo, al departamento provincial de educación. En consecuencia, se concluyó que al docente no le asistía el derecho a percibir la asignación reclamada.