Resumen
La Contraloría General de la República desestimó la presentación de un recurrente en contra de un concurso público convocado por la Municipalidad de Cerrillos para proveer ciertos cargos. Se determinó que la decisión municipal se ajustó a derecho, ya que, según el escalafón vigente al momento de las vacantes, ningún servidor podía ascender a dichas plazas. Respecto a las observaciones del recurrente, se estableció que la puntuación otorgada a una funcionaria por el factor "desempeño de un cargo similar" fue irregular, pues no constaba que hubiera ejercido labores en un puesto directivo; sin embargo, ello no alteró el resultado final, ya que incluso sin esa puntuación habría obtenido el segundo lugar. Además, se descartó que la participación de un miembro del comité evaluador, quien también suscribió el acto como alcalde subrogante, constituyera un vicio de validez, aplicando el principio de continuidad de la función pública.