Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre un reclamo presentado por una sociedad comercial que cuestionaba la demora de la Municipalidad de Colina en la renovación de una patente de alcoholes para un supermercado, atribuida a la espera de un informe de la junta de vecinos. El municipio explicó que el trámite se retrasó por la falta de ese antecedente y que la recurrente desistió de su solicitud, al encontrarse ya en el lugar otra sociedad con patente de alcoholes obtenida. Aunque la ley orgánica de municipalidades exige consultar a las juntas de vecinos antes de otorgar, renovar o trasladar una patente de alcoholes, la Contraloría recordó que esa opinión no es vinculante para el alcalde ni para el concejo, y que su omisión, una vez requerida, no impide resolver la solicitud. Por ello, instruyó a la municipalidad a ajustar su actuar futuro a este criterio.