Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la solicitud de una académica que reclamaba el pago de remuneraciones por servicios prestados a la Universidad Tecnológica Metropolitana, sin que se hubiera materializado su designación a contrata. El organismo concluyó que, quien ha cumplido labores durante un lapso determinado aunque no se haya suscrito el instrumento correspondiente, tiene derecho a que éstas le sean pagadas, pues de lo contrario la Administración se enriquecería sin causa. Para ello consideró que los memorándums acompañados demostraban que la recurrente había desempeñado funciones entre agosto de 2009 y enero de 2010 en calidad de empleo a contrata, situación conocida por la institución, y no en virtud de un contrato a honorarios. En cambio, respecto de las actividades alegadas para el período posterior, no pudo determinarse si fueron prestadas ni en qué calidad jurídica, por lo que no se emitió pronunciamiento sobre ese punto. El dictamen complementa un pronunciamiento anterior de la misma Contraloría.