Resumen
La Contraloría General de la República no tomó razón del decreto de la Municipalidad de Santiago que aplicaba medidas disciplinarias a varios funcionarios, por estimar viciado el procedimiento sumarial. Explicó que las diligencias, consistentes en declaraciones contradictorias, eran insuficientes para acreditar la culpabilidad de los imputados y que no se había determinado el período de ocurrencia de los hechos. Además, se desestimó sin fundamento suficiente la solicitud de careos formulada por los afectados. Respecto de la reclamación sobre no haber puesto los hechos en conocimiento de la justicia ordinaria, el organismo se abstuvo de pronunciarse por haber sido ya resuelta por la Corte de Apelaciones de Santiago. Ordenó al Alcalde reabrir el sumario, retrotrayéndolo a la etapa indagatoria para practicar las diligencias necesarias y, de proceder, formular cargos precisos sobre las conductas y su época, informando después a la Contraloría.