Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la solicitud de una profesional de la educación dependiente de la Municipalidad de Lautaro, que pretendía acceder al beneficio de la titularidad docente. La recurrente acreditaba contrataciones desde 1996 como docente de aula, con más de tres años continuos de desempeño. Sin embargo, desde el 29 de octubre de 2014 fue nombrada en un cargo de exclusiva confianza como jefa de la unidad técnico pedagógica, situación regularizada posteriormente por decreto alcaldicio. Conforme a su jurisprudencia, aplicada al artículo 68 de la Ley N° 19.070, la jornada docente no puede exceder de 44 horas semanales para un mismo empleador, por lo que al asumir el segundo cargo la interesada cesó por ministerio de la ley en su función de docente de aula. Por ello, el organismo concluyó que a la fecha de corte no ejercía funciones docentes de aula, sino un cargo de confianza, y que no cumplía el requisito para acceder a la titularidad.