Resumen
El Tribunal Supremo de Montana confirmó una decisión del Tribunal del Primer Distrito Judicial que declaró inconstitucional una disposición de la Ley de Política Ambiental de Montana (MEPA) que eximía la consideración de emisiones de gases de efecto invernadero en evaluaciones de impacto ambiental. El tribunal rechazó los argumentos del Estado respecto a la falta de legitimación activa de los demandantes, determinando que estos habían acreditado impactos graves e irreversibles del cambio climático. La sentencia ratificó la suspensión permanente de la disposición controvertida, permitiendo que agencias estatales incluyan análisis de emisiones de gases de efecto invernadero en sus evaluaciones ambientales. El caso se originó en 2020 cuando 16 demandantes menores de edad presentaron acción contra el estado por políticas que autorizaban proyectos de combustibles fósiles sin considerar impactos ambientales. El tribunal determinó que el derecho constitucional a un ambiente limpio y saludable incluye el clima como componente esencial del sistema de soporte vital ambiental.