Resumen
La Contraloría General de la República rechazó la solicitud de reconsiderar el oficio N° 1.179, de 2018, de la Contraloría Regional del Biobío, que se refería a mayores trabajos ejecutados en un contrato a suma alzada. El órgano recordó que, en este tipo de contratos, el riesgo de cubicaciones superiores a las previstas recae en el contratista, quien tiene derecho a cobrar las partidas aunque ejecute menos, salvo obras extraordinarias indispensables derivadas de un cambio de proyecto no previsible en su oferta. Concluyó que la empresa solo daba cuenta de un aumento en excavaciones y relleno estructural, incluyendo la instalación de geotextil, sin acreditar un cambio de proyecto. Además, consideró que la contratista debía actualizar el estudio de mecánica de suelos, antecedente meramente referencial, y que el SERVIU informó que ella conocía el estado del terreno antes de firmar. Por último, instruyó al servicio a proporcionar en adelante antecedentes actualizados a los oferentes.