Resumen
La Contraloría General de la República tomó razón de la resolución N° 150, de 2014, de la Subsecretaría de Relaciones Exteriores, que afinó un sumario administrativo y sancionó a un funcionario. El reclamante sostuvo que la nueva fiscal valoró las mismas pruebas de manera distinta, que los cargos no eran claros ni precisos y que no se acreditaron suficientemente las faltas ni su culpabilidad, sin considerar atenuantes. El organismo desestimó cada alegación: la apreciación de la prueba corresponde al fiscal y a la autoridad sancionadora, salvo infracción al debido proceso, a la normativa o arbitrariedad, lo que no se observó; los cargos indicaban conductas concretas y normas infringidas, permitiendo descargos completos; y la ponderación de los hechos y la gravedad de la responsabilidad corresponde primariamente a la Administración activa. En consecuencia, se desestimaron los reclamos y se cursó el acto administrativo.