Resumen
La Contraloría General de la República rechazó una solicitud de reconsideración de su dictamen N° 58.895 de 2012, que había cursado la resolución que puso término a la relación laboral de una trabajadora con un centro asistencial. El recurrente argumentó que una sentencia del Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, que acogió una demanda por despido injustificado, constituía un nuevo antecedente para modificar el dictamen. La Contraloría sostuvo que dicha sentencia solo produce efectos relativos entre las partes, sin alterar el criterio general del organismo ni afectar su facultad de tomar razón de los actos administrativos. Además, señaló que el fallo no invalidó el despido ni ordenó el reintegro, sino que solo declaró el despido injustificado y ordenó indemnizaciones, por lo que no existía contradicción con la resolución cursada. En consecuencia, se confirmó el dictamen original.