Resumen
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos desestimó dos demandas interpuestas contra Letonia por la restricción del idioma ruso en establecimientos preescolares. Los demandantes, ciudadanos letones y no ciudadanos de la minoría rusoparlante, alegaban discriminación arbitraria tras enmiendas legislativas de 2018 que establecieron el letón como idioma principal en educación preescolar a partir de 2019. El Tribunal Constitucional de Letonia había previamente validado la legislación, permitiendo un enfoque bilingüe y asegurando la preservación de la identidad y cultura rusa en la segunda etapa preescolar. El TEDH concluyó que los estudiantes de habla rusa y letona se encontraban en situación significativamente similar, que los objetivos de fortalecer el letón tras la dominación soviética eran legítimos, y que Letonia no excedió su discrecionalidad en educación preescolar al mantener la capacidad de aprendizaje del idioma minoritario. El Tribunal desestimó las demandas en todas sus partes, determinando que no hubo violación del artículo 14 en relación con el artículo 2 del Protocolo núm. 1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.