Resumen
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos acogió la demanda deducida contra Hungría por segregar arbitrariamente a un joven gitano romaní en su educación primaria. El recurrente, quien concluyó su educación primaria en una escuela conformada casi exclusivamente por alumnos romaníes con deficiente nivel educativo, solicitó su traslado a una escuela en un pueblo vecino ubicada a cinco minutos de su domicilio en transporte público. Las autoridades educativas rechazaron la solicitud argumentando que el menor no vivía en el área de influencia de la escuela y que el viaje sería gravoso. Tras agotar todas las instancias judiciales nacionales sin éxito, el demandante acudió al TEDH. El Tribunal constató una vulneración del artículo 14 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (prohibición de discriminación) en relación con el artículo 2 del Protocolo número 1 (derecho a la educación), determinando que no existía justificación objetiva y razonable para la diferencia de trato y que el Estado tiene el deber de tomar medidas para corregir la segregación. El Tribunal condenó a Hungría a pagar 7.000 euros por daño moral y 4.537,50 euros en costas.