Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la solicitud de un exfuncionario de la Policía de Investigaciones de Chile, quien pedía que la institución continuara pagándole los gastos médicos derivados de una afección originada en un accidente en acto del servicio, tras su cese en 2007. El organismo empleador informó que el interesado había sido dado de alta de sus lesiones en 2003. Conforme al artículo 114 del DFL N° 1, de 1980, del Ministerio de Defensa Nacional, el empleado accidentado tiene derecho, previo sumario administrativo, a que el fisco cubra los gastos médicos hasta el alta o la declaración de imposibilidad de reasumir funciones. Dado que el alta se produjo en abril de 2003, la Contraloría concluyó que no existe derecho a que la institución asuma los gastos por supuestas secuelas posteriores al alta, criterio ya aplicado en el dictamen N° 37.093, de 2011.