Resumen
La Contraloría General de la República desestimó la solicitud de una exfuncionaria del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, quien pretendía percibir la asignación universitaria de productividad en el monto fijado para quienes realizan atención directa de pacientes. El organismo concluyó que, según los antecedentes acompañados, la interesada se desempeñó como auxiliar de farmacia, labor que no implicaba dicha atención, por lo que no le correspondía el beneficio en ese monto. La asignación se otorga conforme a la política remuneratoria del hospital, que entrega un monto mayor a los ayudantes de enfermería especializados que sí cumplen esa exigencia. Además, se instruyó al centro de salud para que, en lo sucesivo, cumpla con las instrucciones del dictamen N° 24.841, de 1974, sobre preparación de informes.