Resumen
La Contraloría General de la República ratificó su dictamen N° 36.231, de 2014, que declaró pendiente el derecho del recurrente a impetrar el pago del seguro de vida de su padre, por existir un cobeneficiario: el hijo no matrimonial del causante. Se determinó que, conforme al decreto con fuerza de ley N° 1.340 bis, de 1930, los hijos mayores de 21 años solo acceden al beneficio si padecen invalidez absoluta, condición que no se ha acreditado respecto del potencial beneficiario. Además, el plazo de diez años para reclamar el seguro aún no expiraba, por lo que el Instituto de Previsión Social debe pagar el saldo solo si el hijo no comparece o transcurre dicho plazo sin que lo haga. Se advirtió al reclamante sobre el uso de canales regulares y trato respetuoso.