Resumen del criterio jurisprudencial
El caso trata de la muerte de un paciente de 38 años que ingresó sano al Hospital Clínico San Borja Arriarán para una amigdalectomía, calificada como de bajo riesgo. Durante la cirugía, se presentaron dificultades y sangrado abundante. Luego de la operación, solo se realizó un control de signos vitales, y casi 13 horas después se detectó un sangrado masivo, requiriendo una intervención de urgencia por un pseudoaneurisma de la arteria lingual. El paciente falleció por paro cardiorrespiratorio debido a la hemorragia. Los demandantes, familiares del paciente, demandaron al hospital por falta de servicio, tanto contractual como extracontractualmente. Las cortes inferiores rechazaron la demanda, y la Corte Suprema confirmó al rechazar el recurso de casación en el fondo. La Corte Suprema sostuvo que la muerte por sí sola no acredita la falta de servicio y que no se invirtió la carga de la prueba, correspondiendo al demandante probar la negligencia. El recurso fue desestimado por no haber sido correctamente formulado.