Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la solicitud de una educadora diferencial que, habiendo sido contratada de forma interrumpida para realizar reemplazos, pretendía acceder a la titularidad docente. El dictamen concluyó que los educadores diferenciales pueden acceder a ese beneficio, pues la ley no distingue la modalidad de enseñanza. Respecto del requisito de cuatro años discontinuos de servicios, se aclaró que deben sumar cuarenta y ocho meses de trabajo con al menos veinte horas semanales para un mismo municipio, entre el 2 de diciembre de 1999 y el 31 de julio de 2014, sin importar la vigencia de cada contrato. En el caso concreto, la docente registraba contrataciones discontinuas desde 2008 que superaban los cuarenta y ocho meses exigidos, por lo que la Contraloría ordenó a la Municipalidad de Concepción otorgarle la titularidad, debiendo informar el cumplimiento en un plazo de quince días hábiles.